Piiiiiiiiiiiiiii
piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii piiiiiiiiiiiiiii
Vaya,
parece que hoy hay atasco.
El atasco
se hace más ameno con buena música de fondo. Supersubmarina, me encanta ese
grupo.
Me dirijo
hacia el plató. Hoy es uno de los últimos días del programa. Me da penita que
se acabe pero bueno, unas vacas nunca vienen mal, ¿no?
-Vaya!
Martínez, ¿otra vez llegando tarde?
-Lo
siento Quequé, había atasco…
-Bueno,
no te preocupes.
-Ahora
nos vemos tío!
Era
Quequé, me estaba echando la bronca por llegar tarde, puto atasco.
Claro,
estamos a finales de mayo y es Lunes la gente ya está empezando a ir a casas
rurales de esas ñoñas con piscinas y tal. La verdad es que hace calor.
Estaba en
mi camerino cuando de pronto llamaron a la puerta.
-¿Si?
-Martínez…
-Ey Rovi!
¿Que pasa? ¿Quieres algo?
-Estaba
buscando a Tania, ¿anoche salisteis, no?
-Eh… sí,
¿por qué? No la he visto aun, no habrá venido todavía.
-Bueno,
si la ves dile que la estoy buscando, ¿vale?
-Claro
tío, chao!
-Adiós
Últimamente
me llevo muy bien con Tania Llasera, mi compañera de trabajo. Al principio no
nos llevábamos muy bien pero al final le he cogido cariño, somos muy buenos
amigos. Todo el mundo se cree que nos gustamos pero lo que no saben es que
Tania me está ayudando a ligarme a una chica. Es guapísima y está buenísima
también. Me mola mucho desde la primera vez que la vi y como yo soy tan ligón
nunca la descarté para un simple royo y ahora que se va a terminar el programa
pues si algo sale mal no pasará nada porque probablemente no nos veremos más…
El último
programa llegó ya. Me gustó mucho pero bueno. Iba saliendo de plató para ir a
mi camerino y me encontré a Anna. Ví desde lejos a Tania asintiendo con la
cabeza como diciendo ‘ahora o nunca’.
-¡Anna!
-¡Hola
Dani!
-¿Qué
pasa? ¿Ya te ibas?
-Pues sí…
ya no hay nada que hacer aquí. ¿Y tú?
¿Aun no te vas?
-Eh… sí,
ya me iba pero antes te estaba buscando. Esto… me preguntaba si querías venir
conmigo a tomarte algo esta noche… Si no tienes nada que hacer, claro. Jeje.
-Bueno,
yo no soy muy de salir, ya lo sabes pero bueno, un día y para despedir el
programa, ¿no? – Me dijo sonriendo.
-¡Claro!
Una copa y a casa guapa. Bueno, te recojo en tu casa a las… ¿22:00?
-Vale. Sé
puntual eh! – Me dijo mientras se alejaba.
-¡Claro! ¡Siempre
lo soy! – Le dije sonriendo.
Me fui a
casa y me eché una siesta, sabía lo que pasaría esta noche y por ello quería
descansar, tenía que reponer fuerzas para lo que se avecinaba…
Son las
20:30 y ya me ha sonado la alarma del móvil. Me levanté, comí un bol de
cereales con leche y un vaso de zumo para estar preparado para hoy, para esta
noche.
Cuando
terminé de cenar me fui a la ducha. Cuando me duché me eché mi desodorante Axe
de chocolate y me fui al cuarto para ver la ropa que me ponía. Hoy tenía que ir
realmente guapo y elegante a la vez, a Annita no se la ligaba cualquiera.
Sé que le
encanta el color negro, así que me decidí por una camisa negra con los botones
blancos, unos vaqueros gris clarito y unas converses All Star que me compré el
día anterior así que las iba estrenando.
Me abrí
un poco los botones de la camisa hasta la altura del pecho, me eché mi colonia
Gaultier 2 y miré la hora. Las 21:00.
Aun
faltaba una hora así que me puse en el ordenador en el Facebook hablando con
mis amigos de León de toda la vida y mientras puse también a cargar mi móvil.
Era uno un poco viejo y la batería se le iba bastante, estaba ya muy
estropeado.
Estaba
impaciente y nervioso a la vez. Miré la hora. Las 21:50. Ya era la hora, me
despedí de mis amigos, apagué el ordenador, cogí las llaves del coche y me fui
a casa de Anna.
No sé si
es la intuición femenina que tengo o algo pero hoy va a ser una noche grande…
muy grande…
me gusta mucho!! lo has dejado muy interesante!! sube el siguiente pronto! :)
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